J.L.M.
La caída de la construcción, entre otros factores, ha agudizado el retraso que sufre el desarrollo del Plan General de Ordenación Urbana de Motril, un documento que se aprobó en 2004 y que regirá el crecimiento de la ciudad en diez años, aunque si no cambia el panorama actual sus directrices podrían extenderse hasta 2015 o 2016.
En el momento de la aprobación del nuevo plan Motril contaba con casi 2,5 millones de metros cuadrados sin edificar del anterior documento, a los que se sumaron los 5,6 millones de metros que se fijaban el actual. Ese terreno correspondía a la construcción de unas 17.000 viviendas en todo el municipio, de las que sólo se han edificado 2.700 (un 13%).
La realidad es aún más cruda si se tiene en cuenta que en lo que concierne al PGOU actual (9.100 viviendas en 5,6 millones de metros cuadrados) solo se han construido o iniciado unas 300 en los últimos cinco años, es decir, un 4%, un porcentaje que a lo largo de 2009 se ha reducido a menos del 1%, según explicó el responsable municipal en la materia, José Luis Chica (PP).
El edil señaló que la crisis no sólo ha paralizado a los constructores, sino que existen varios sectores urbanísticos cuyas juntas de compensación tienen prácticamente finalizados los proyectos de urbanización, pero no los presentan al Ayuntamiento.
“Eso les supone comenzar a pagar, es decir, tener que desembolsar de golpe uno o dos millones de euros, un dinero que no tienen o prefieren invertir en otras cosas, pese a que a las arcas municipales le vendría muy bien”, lamentó Chica.