EFE / LA OPINIÓN
El turismo nacional y la costa han frenado el descenso de la ocupación hotelera registrado este verano en la provincia, que cierra los meses de julio y agosto con peores resultados de los esperados por el sector. Así lo manifestó el secretario de la Asociación Empresarial de Alojamientos Turísticos de Granada y Provincia, Rafael Piñar, para quien la bajada de hasta un 30% de los precios hoteleros ante la falta de demanda ha supuesto un perjuicio añadido.
El descenso de visitas ha sido especialmente significativa entre el turismo extranjero, sobre todo el procedente del Reino Unido y Alemania, caída que ha frenado el turismo nacional, que no obstante ha acortado su estancia media limitándola a un fin de semana largo.
Otro de los pilares de la temporada ha sido la costa, donde, según las estimaciones de la asociación, la ocupación hotelera ha sido de en torno al 62% durante el mes de julio y del 74% en agosto, muy por debajo no obstante de lo habitual en temporadas veraniegas anteriores a la crisis, en las que se solía alcanzar el 95%.
La pasada semana, el secretario de la Asociación de Hosteleros de la Costa Tropical, Rafael Lamelas, ya preveía los malos datos –la ocupación media de ambos meses se situó en el 68%– y hablaba del "peor verano de los últimos quince años". Además, resaltaba las previsiones "terribles" que los hoteleros tienen para septiembre, debido en parte al adelantamiento de las clases –del 15 al 7 de septiembre.
En la costa, la bajada de la tarifa hotelera ha sido de en torno al 23%, según Piñar, para quien el descenso de los precios, que ha sido aplicado en el conjunto de la provincia tanto en los hoteles pequeños como en los cinco estrellas, no es una política acertada porque actualizarlos podría llevar cinco o seis años.
Lamelas había detallado que se han ofrecido rebajas, como la estancia de un niño gratuita y el segundo a la mitad, en pleno agosto, algo impensable, señaló.
En opinión de Piñar, la clave está en hacer un esfuerzo en cuanto a la calidad del servicio ofertado y no en bajar los precios.
El turismo rural, concentrado fundamentalmente en las zonas de Guadix y el Poniente, ha registrado una ocupación hotelera de entre el 46% y el 50% en julio y del 50% en agosto, también por debajo de lo habitual, al igual que en Sierra Nevada, donde los tres hoteles que han permanecido abiertos han alcanzado el 20% durante el primer mes y el 30% durante el segundo.
En la capital, que en verano suele registrar lo datos más bajos de ocupación hotelera de la provincia, ésta ha sido cercana al 40% en julio y de en torno al 46% en agosto. A tenor de los datos, Piñar hace un balance negativo de los meses fuertes de la temporada veraniega en la provincia y confía en que el sector haya "tocado fondo" para empezar a resurgir en 2010.