L.O.
La Delegación de Medio Ambiente de la Junta de Andalucía pondrá en marcha la Estación de Tratamiento de Aguas Potables de Castell de Ferro a lo largo del mes de septiembre, según confirmó a La Opinión el responsable provincial en la materia, Francisco Javier Aragón, quien añadió que el proyecto acabará definitivamente con los problemas de abastecimiento que ha sufrido la zona de la Contraviesa (Costa oriental) en los últimos años.
La iniciativa será una realidad tras más de medio año de obras y un presupuesto superior a los 1,1 millones de euros, según comentó Aragón, quien añadió que la actuación "se ha ejecutado como medida de emergencia para dar respuesta al problema y tras el rechazo de la anterior alternativa planteada de construir una segunda balsa para almacenar más agua". Asimismo, Aragón explicó que "la obra está prácticamente terminada, a falta de conectar la tubería de abastecimiento y la luz".
La Consejería de Medio Ambiente fue la encargada de redactar y ejecutar el proyecto, una actuación que cederá a la Mancomunidad de Municipios de la Costa Tropical para su explotación y ésta, a su vez, a Aguas y Servicios, la empresa concesionaria en prácticamente toda la comarca.
Garantías. El director técnico de la compañía, Santiago Jiménez, precisó a este periódico que la actuación supondrá destinar a la Contraviesa casi un 25% más de agua de la que recibe en la actualidad. "Hasta la fecha, a los municipios de Gualchos-Castell de Ferro y Lújar, que son los que se beneficiarán de la potabilizadora, se les suministraba el agua desde la misma balsa que se abastece a la parte oriental de la Costa, por lo que, al coger ahora el agua del río Guadalfeo, los pueblos de la Contraviesa dispondrán de mayor caudal, lo que asegurará el suministro todo el año".
Jiménez comentó que, en principio, la potabilizadora sólo funcionará durante los meses de verano, es decir, de junio a septiembre, que es cuando mayor incremento poblacional hay en la zona y, por tanto, más posibilidades de que existan carencias. El agua llegará a través de las canalizaciones y balsas de las comunidades de regantes de Carchuna y Castell (prácticamente en desuso durante el verano). Una vez en la potabilizadora, el líquido pasará por un decantador, que retirará los elementos sólidos, y tres filtros compactos de arena, de forma que el agua saldrá lista para el consumo humano. Todo estará dentro de una nave cerrada e integrada en el entorno del barrio del Romeral, donde se encuentra la instalación. La potabilizadora permitirá tratar entre 60 y 70 litros de agua por segundo, es decir, más de medio millón de litros al día.