J. L. M./J. P
Motril vivió el pasado viernes un despliegue policial como pocos recuerdan en la localidad costera. Un vehículo aparcado frente al cuartel de la Guardia Civil de Motril, en una zona totalmente prohibida y medio subido en la acera, movilizó hacia las dos y media de la tarde a Policía Nacional, Local, Guardia Civil, Bomberos , Protección Civil e incluso a los Tedax, el grupo especial de la Policía especializado en la desactivación de bombas. Tal despliegue respondía, evidentemente, a las sospechas de que el vehículo hubiese sido colocado allí por la banda terrorista ETA. Al final todo quedó en una falsa alarma y un susto, ya que simplemente se trataba de una mujer que, al parecer por despiste, había estacionado su vehículo frente al cuartel. Lo más curioso es que, horas después, se ha conocido que la mujer ni siquiera fue multada por su infracción de tráfico, es decir, por el mal estacionamiento que provocó el despliegue policial.
Así lo conformaron ayer a este periódicos fuentes de la Policía Local de Motril, que explicaron que finalmente no se puso la sanción fundamentalmente porque agentes de la Policía Nacional se llevaron rápidamente a la mujer hasta al comisaria para interrogarla. Los agentes de la Policía Local se quedaron en el lugar restableciendo el tráfico y poniendo un poco de orden en la zona, puesto que fue preciso acordonar la avenida de Salobreña, una de las principales arterias de la ciudad.
La mujer, que llevaba dos semanas en Motril y que también se llevó un buen susto, explicó posteriormente que no advirtió la prohibición de aparcar en la zona.