EFE
La consejería de Medio Ambiente de la Junta y el Ayuntamiento de Almuñécar, a través del acuario con el que cuenta la localidad, van a desarrollar un estudio sobre la evolución y la adaptación al hábitat de las tortugas bobas, especie que se encuentra en peligro de extinción.
Para hacer efectivo este estudio, el delegado provincial de Medio Ambiente de Granada, Francisco Javier Aragón, ha entregado al alcalde de Almuñécar, Juan Carlos Benavides, ocho tortugas bobas (caretta caretta) de entre dos y tres años a las que se les va a hacer durante el periodo permanencia un seguimiento sobre su evolución y adaptación.
El proyecto podría tener una continuidad con otras especies y significa una importante novedad en el conocimiento de las costumbres de estos quelonios, que se encuentran amenazados y que en la actualidad solo realizan puestas en las islas cabo verde, habiendo desaparecido casi todas sus zonas de anidamiento del Mediterráneo.
En el acto, Benavides ha agradecido la cesión de estos ejemplares que permanecerán en el acuario por un espacio de tiempo aún por determinar antes de su puesta en libertad.