EFE
La mujer de Justo Márquez, el sexitano que el pasado lunes empezó una marcha desde Motril a Madrid cargado con una cruz para reclamar el uso de una acequia familiar, confía en que sus parientes “recapaciten” y les permita tomar agua para su abastecimiento. “Preocupada” por la salud de su marido, que está “cansado y dolorido”, María Elena González espera que el peregrinaje de Justo haga que su familia, que reside en Barcelona, les permita el acceso a la acequia familiar y así recobrar el suministro de agua en su residencia veraniega. “Somos siete de familia, mi hermano está impedido y en una casa sin agua no podemos vivir”, lamentó María Elena, quien añadió que cuando su marido estuvo en huelga de hambre por este motivo se produjo un intercambio de denuncias que aún no se han resuelto.