LA OPINIÓN
La Delegación de la Consejería de Agricultura y Pesca en Granada concederá ayudas a los agricultores y al Ayuntamiento de Montejícar para hacer frente a los daños que sufrieron las cosechas y el propio municipio tras la tromba de agua y granizo del verano. Así lo anunció su máximo responsable, Andrés Ruiz, durante la visita que realizó ayer a los municipios de los Montes Orientales afectados por las lluvias torrenciales, que también recibirán estas subvenciones.
La tormenta que, durante media hora, azotó Montejícar el pasado 10 de agosto provocó coladas de granizo de un metro de altura que afectaron a unas 1.500 hectáreas de olivares, de los que se ha perdido la mitad de la cosecha. “Muchos agricultores ni siquiera la recogerán porque considerarán que no vale la pena”, lamentó el presidente de la cooperativa de Montejícar, Javier Cabrera, que acompañó al delegado en su recorrido por la zona dañada junto a la alcaldesa del municipio, Remedios Moraleda.
Añadió, asimismo, que “antes de la gran tormenta de agosto estaba prevista la recogida de ocho millones de kilos de aceitunas para este año, que se han quedado en unos cuatro millones”.
Convenio. Para hacer frente a la situación, la alcaldesa y sus homólogos de la zona solicitaron el aplazamiento de los préstamos concedidos a los agricultores por las heladas, una medida para la que la Consejería ya ha firmado un convenio con las entidades financieras. Aparte de las cosechas, también los caminos rurales que el Ayuntamiento había arreglado con fondos propios –90.000 euros para nivelar y apisonar el terreno– resultaron afectados por avenidas de piedras y barro, por lo que muchos de sus tramos han quedado prácticamente intransitables.
La Junta ha aprobado, por otra parte, subvenciones para los agricultores que padecieron en 2005 las graves heladas. El delegado recalcó la necesidad de que los cultivadores “tengan seguro porque es la única vía para cobrar las ayudas”.