LA OPINIÓN
La Consejería de Agricultura y Pesca ha subvencionado con 432.239 euros la ampliación y modernización de las nuevas instalaciones del secadero de jamones de Caniles.
La fábrica ´El Veleta´, propiedad de Juan Díaz Gallardo, se beneficia así de una ayuda del 23% de la inversión total de la empresa, que asciende a 1.938.706 euros en total.
Esta cuantía se ha destinado a la construcción de unas modernas instalaciones con 3.000 metros cuadrados, que han incorporado los últimos avances tecnológicos relacionados con la curación de jamones, así como la implantación de un sistema de control de trazabilidad en los perniles, que numera e identifica cada pieza para facilitar el control de todo el proceso de elaboración de las piezas.
El delegado del Gobierno de la Junta, Jesús Huertas, y el presidente de la Diputación, Antonio Martínez Caler, destacaron ayer, durante la inauguración del recinto, la apuesta de las instituciones a las que representan por el desarrollo socioeconómico de la comarca de Baza, a través de las subvenciones a aquellas iniciativas que "redundan en la modernización e incremento de la competitividad del tejido productivo de la provincia".
En este caso, una industria tradicional, nacida en los años ochenta, "da un salto cualitativo que le permitirá, incluso, tomar posiciones en los mercados exteriores", añadieron.
El apoyo a esta firma puede, además, ampliarse, ya que ha solicitado otra subvención para la implantación de sistemas de calidad y mejora de la trazabilidad en industrias agroalimentarias.
Nuevas gamas. El secadero, que comercializa sus piezas con la marca comercial ´Jamones el Veleta´, tiene capacidad para 150.000 piezas al año, si bien en la actualidad no supera las 60.000, en su mayor parte procedentes de cerdo blanco.
Tras el traslado a las nuevas instalaciones –a cuya inauguración también acudieron el delegado provincial de Agricultura y Pesca, Andrés Ruiz, y la alcaldesa de Caniles, Isabel Mesa– la empresa amplía su catálogo de productos con jamón retinto, que requiere entre 18 y 20 meses de curación; y jamón Ibérico, tanto de recebo como de bellota, que se suman a los serranos en las variedades bodega, reserva y gran reserva.
Por otra parte, la empresa está en proceso de obtención de varios sistemas de calidad como ISO 22000, protocolos BRC, ETG jamón serrano y Norma de Calidad del Ibérico.
En relación a la trascendencia económica y social de la agricultura y la ganadería en la zona, el delegado del ramo recordó que "de las 51 industrias agroalimentarias registradas en la comarca, más del 35% están relacionadas con el sector cárnico y su transformación, seguida por la industria aceitera, dos sectores acaparan casi el 65% del total de la comarca".