LA OPINIÓN
El avanzado estado de las obras que se ejecutan en Baza ya permite apreciar una imagen renovada de los barrios, calles y plazas de la ciudad. Son una treintena las que en la actualidad jalonan diferentes puntos del municipio y en tan sólo unas semanas los albañiles comenzarán a trabajar en otra decena de espacios públicos de gran relevancia y valor patrimonial, como el Parque de la Alameda, la Plaza de las Eras, el Centro de Interpretación de los Yacimientos Arqueológicos, las nuevas bibliotecas y guardería publicas o la reforma del turístico barrio de Santiago. Baza cambia así su exterior para adaptarse a los nuevos tiempos y mantenerse como la ciudad media más importante del norte de la provincia. A ello, y al interés de renovar los espacios públicos y los servicios en todos los barrios, responden la gran cantidad de obras que se llevan a cabo en la actualidad y que se prolongarán hasta 2010.
Actuaciones. La remodelación de la avenida José de Mora es quizás el mejor ejemplo del nuevo urbanismo bastetano, que prima las características de la vía para adecuarla a las necesidades reales de los ciudadanos. Se está transformando en una avenida amplia que invita al peatón a pasear sin prisas disfrutando de su ciudad, deteniéndose en los escaparates comerciales para contemplarlos en las terrazas de las cafeterías.
El trabajo realizado para remozar diferentes zonas del municipio se puede comprobar, asimismo, en los barrios donde ya se han finalizado las obras (Jinalmedín, Romera Alpuente, Picasso, Casillas de Jacinto, Tamasca, El Carmen, Felicidad) y poco a poco en la veintena de espacios públicos en los que se ejecutan proyectos con cargo los fondos estatales y autonómicos.
El antes y el después se vislumbra especialmente en la plaza de la Cruz Verde, que ha perdido casi todas sus escaleras conformando un espacio público de más de 800 metros cuadrados con árboles, bancos, una fuente, nueva iluminación y elementos de mobiliario urbano acordes con el entorno del casco histórico.
También en el centro llegan a su fin las actuaciones que han unificado la estética de varios viales. Otro de los puntos donde se aprecia la transformación de un espacio degradado es la calle Isaac Peral, junto al acceso del instituto Jiménez Montoya y el Conservatorio. El perfil sinuoso de la nueva acera y el jardín en suave desnivel cubierto de césped poco tienen que ver con el anterior muro donde se acumulaban hojas secas o el estrecho acerado, que convertían a una de las principales zonas de tránsito escolar en una travesía peligrosa sin aceras, donde los vehículos sorteaban con dificultad a los peatones.
El parque de la Constitución es, por extensión y cuantía económica (1,2 millones), la intervención más llamativa y una de las que transformará más notoriamente esta importante zona de ocio y esparcimiento en el centro de la ciudad.