L.O.
Entre 1.800 y 2.200 personas, según fuentes municipales, recibieron ayer con aceite ecológico y pinturas al Cascamorras en Guadix, después de que el popular personaje no lograra el sábado su objetivo de llevarse "inmaculado" de Baza a la Virgen de la Piedad, patrona de ese municipio.
La celebración, que transcurrió sin incidencias, coincide, en esta ocasión, con la polémica derivada del registro del nombre de esta Fiesta de Interés Turístico Nacional que comparten los municipios de Baza –donde se celebra el 6 de septiembre– y de Guadix –el día 9 del mismo mes–.
Rafael Vallecillos, de 35 años, fue el encargado de encarnar este año al personaje de Juan Pedernal, el obrero morisco que en la Edad Media descubrió enterrada a la Virgen de la Piedad, una talla que se acordó depositar en Baza pero que, desde entonces, se disputan ambas localidades.
Según marca la tradición, si un vecino de Guadix llegara limpio a la iglesia bastetana lograría recuperar la imagen para su pueblo, lo que año tras año impiden los vecinos, que se encargan de embadurnar de aceite ecológico y pinturas al peculiar personaje.
A su llegada a Guadix en la tarde de ayer, el Cascamorras fue recibido por unas 2000 personas embadurnadas de aceite ecológico, que lo persiguieron para recriminarle que regrese sin la preciada talla, aunque a medida que avanzó la tarde se fueron sumando más vecinos y turistas.
Animación. El discurrir por las calles estuvo acompañado por los tradicionales vítores a la Virgen de la Piedad, gritos como ´Esto sí que es un Cascamorras´ o ´Bastetano el que no bote´, además de algún que otro cubo de agua desde los balcones. No faltó tampoco el lanzamiento de agua y espuma en diferentes puntos del trayecto, especialmente en la Plaza de las Palomas y junto a la iglesia de San Miguel, al final del recorrido.
Recién finalizada la fiesta, el dispositivo especial de limpieza habilitado por el Ayuntamiento de Guadix para limpiar aceras y calzadas comenzó a funcionar, así como la retirada de todos los plásticos que cubrían los principales edificios monumentales por los que pasa la carrera.