LA OPINIÓN
Las entrañas de la Cueva del Agua no quieren reservarse para el disfrute exclusivo de científicos o intrépidos amantes de la aventura. Persiguiendo su vocación pública, esta joya de la naturaleza, escondida bajo la tierra de Sierra Harana a 1.750 metros de altura, propiedad de Diputación de Granada y ubicada en el término municipal de Iznalloz, se prepara para volver abrir sus secretos y bellezas al turista, que desde antes de su visita aprenderá a entenderla y apreciarla gracias a un Centro de Interpretación del Agua, donde una gran bóveda de estalactitas recreará la magia de esta cavidad.
Este centro de recepción de visitantes, que ha supuesto una inversión de más de 800.000 euros y cuya obra estará finalizada antes de que acabe el año, se ubica en el paraje natural y recreativo del Sotillo, en Iznalloz. Desde allí se habilitarán lanzaderas de vehículos todoterreno que trasladarán a los turistas hasta la cueva, permitiéndoles así disfrutar durante el trayecto de las más de 5.000 hectáreas de pino que conforman el paisaje.
Además, el área ofrecerá servicios de restauración y hostelería, de modo que se persigue "un proyecto turístico integral que aproveche todos los recursos del municipio y que actúe en sinergia con los de la comarca de los Montes Orientales", explicó el alcalde de Iznalloz, Mariano Lorente, que cifró en 2,5 millones de euros la inversión realizada por la Diputación de Granada, la Junta de Andalucía y el propio Ayuntamiento para adecuar la cueva al turismo y completar su visita con la construcción del centro de interpretación.
El edificio, de una superficie aproximada de 500 metros cuadrados, tiene una estructura semienterrada, lo que contribuye a "su perfecta integración con el medio, generando el menor impacto visual posible", destacó el vicepresidente cuarto del área de Obras y Servicios de la Diputación de Granada, José Entrena Ávila.
Al objeto de mostrar los valores paisajísticos, estéticos, arqueológicos, espeleológicos y biológicos de la cueva, ofrecerá un recorrido virtual por la misma a través de "paneles informativos y nuevos sistemas tecnológicos que simularán el agua, la luz y la textura de la cavidad", afirmó el diputado, que también destacó que se habilitará una sala con medios informáticos para un uso más científico y técnico.
Uno de los elementos más atractivos del centro será su gran bóveda central, llamada alegoría de la Gran Caverna de la Cueva del Agua. Con 12 metros de diámetro y nueve de altura y con un sistema de goteo de agua que caerá a una alberca desde las estalagmitas, este espacio trata de recrear la experiencia de la cueva como formación milenaria y paciente de columnas, agujas y capiteles.
Ruta. El recorrido informativo se divide en cuatro partes diferenciadas. Al traspasar una puerta de cristal, el visitante se encontrará en un angosto pasadizo, un espacio oscuro y tortuoso que desciende hasta las entrañas de la tierra. El tour mostrará distintas diapositivas de la cavidad hasta llegar a una sala de video, donde se proyectará la historia de la cueva desde las épocas prehistóricas hasta la actualidad.
Se trata de un proyecto "muy ambicioso" que también implica numerosos cambios en la cavidad, de la que se habilitará para el turismo en torno al 10% de su superficie", explicó Manuel González Ríos, el técnico espeleólogo de Diputación de Granada responsable de la misma. "La construcción de una entrada artificial de unos sesenta metros permitirá el acceso del visitante pero, al mismo tiempo, preservará el patrimonio biológico de la cavidad", explicó el técnico, que resaltó que este proyecto es "tremendamente respetuoso con el medio ambiente".