L. O. / EFE
La localidad granadina de Huéscar recreó ayer el enfrentamiento entre la población civil contra las fuerzas danesas con motivo de la conmemoración del bicentenario de su declaración de guerra con Dinamarca, que se prolongó 172 años.
Esta guerra fue la más larga de la historia de España y la única que terminó sin víctimas, por lo que este fin de semana se celebra en el municipio granadino la ´Fiesta de la Paz´. La celebración se inició sobre las 20.00 horas con un desfile de bandas de gaitas y tambores y una representación del pueblo en 1809 con sus regimientos de la artillería de Sevilla, Francia, Suiza, los tercios de Texas y las milicias provinciales, entre otros. Tras ello, entraron en la Plaza Mayor donde se formaron las tropas y se colocaron los participantes para dar lectura al bando acordado por la corporación municipal para declarar la guerra a Dinamarca.
Las tropas se desplazaron a la calla Alhóndiga, donde se inició la escaramuza, con un enfrentamiento entre la población civil y las fuerzas danesas, mientras que los ejércitos españoles empujaron a los daneses hasta la plaza del Ayuntamiento.
Allí se rememoró ayer la firma y lectura del Manifiesto de la Paz por el alcalde de Huéscar y el embajador danés. También se izaron las banderas y se interpretaron los himnos oficiales, para dar paso a una verbena en la plaza para todo el pueblo. Dentro de esta celebración se impuso la ´Medalla del Bicentenario de la Paz´ al embajador de Dinamarca, Niels Pultz, y a quienes trabajaron por la firma del armisticio y el estrechamiento de los lazos de amistad entre ambos bandos.
La corporación municipal oscense acordó declarar la guerra a Dinamarca en 1809 y, aunque nunca se llegó a combatir, se mantuvo hasta el 11 de noviembre de 1981 porque el Gobierno español firmó con el danés un armisticio que no trasladó hasta entonces a ninguna de las partes enfrentadas.
En 1981 y tras conocerse por la revista local ´La Sagra´ que Huéscar estaba en guerra con Dinamarca y que eso podría ser "un inconveniente si España decidiera ingresar en la OTAN", el Ayuntamiento le propuso al país firmar la paz, lo que se celebró el 11 de noviembre en un acto festivo al que acudieron cientos de daneses.
El historiador oscense Vicente González Barberán fue quien descubrió, durante la lectura de unas actas municipales, un bando de 1809 en el que el municipio –hermanado con la ciudad danesa de Kolding a raíz de que se destapase este anecdótico episodio– declaraba la guerra al país nórdico. Al no existir la firma de una amnistía entre ambos, la contienda, que ya se ha transformado en la más larga de la historia de España, seguía teóricamente abierta. El acto de reconciliación –en el que no faltaron carteles en los que en tono jocoso se advertía en danés ´Huéscar: territorio enemigo´– hizo correr ríos de tinta en la prensa nacional e internacional, que se hizo eco de aquel punto y final al cúmulo de acontecimientos que 172 años antes originaron esta anecdótica batalla.