EUROPA PRESS / L. O
La Guardia Civil detuvo el pasado viernes a una mujer de 42 años mientras atracaba una entidad bancaria de Guadahortuna con un cuchillo de grandes dimensiones, con el que llegó a agredir a uno de sus empleados.
La mujer ahora detenida (J.V.G.) entró en la oficina de Caja Rural del pueblo tras utilizar el cajero. Esperó a que se atendiera al último cliente y, una vez sola, le dijo al empleado que se le había atascado la tarjeta. Cuando el trabajador salió de detrás del mostrador para atenderla, la mujer aprovechó para amenazarle con un cuchillo de grandes dimensiones.
Al intentar escapar, según informa en una nota el Instituto Armado, el trabajador recibió un corte en la mano a la vez que la ahora detenida le mandaba estarse quieto, intimidándole con que en el exterior había dos hombres esperándola y que entrarían si daba problemas, mientras le solicitaba la entrega del dinero.
Accionada la alarma de la entidad bancaria, se personó la Guardia Civil en la misma, tras lo que la atracadora se escondió detrás del mostrador advirtiendo al empleado de que no la delatara o le mataría. Sin embargo, una vez que éste estuvo en lugar seguro se procedió a la detención.
En el momento del arresto, sobre las 14.00 horas, se le incautó el cuchillo utilizado, y en el bolso se le encontró una bufanda, guantes, gafas de sol y cinta de embalar con la que pretendía inmovilizar al empleado de la entidad bancaria una vez cometido el atraco, así como 3.500 euros que ya le habían sido entregados.
La detenida, que ha sido puesta a disposición del Juzgado de Guardia de Granada, carece de antecedentes penales.
Algunos vecinos de Guadahortuna aseguran que la mujer, que nunca ha ocasionado problemas en el pueblo, había trabajado anteriormente en la sucursal bancaria como limpiadora.