M.O.
La Comandancia de la Guardia Civil sospecha que los robos no son para revender las bombas de agua, sino para extraer de ellas el cobre y venderlos en las chatarrerías ilegales. Así lo afirmó a La Opinión un portavoz del instituto armado, quien detalló que el cobre “posee un alto valor”. La misma fuente indicó que los chatarrerros legales poseen un libro de entrada donde deben apuntar el nombre de cada persona que atienden, aunque siempre existe alguno que pasa por alto la normativa. El portavoz de la Guardia Civil precisó que los robos se produjeron sólo en Ácula, anejo de Ventas de Huelma, y no en las localidades vecinas. Tras las denuncias presentadas por los propietarios, informó, se ha aumentado la presencia de agentes de la fuerza de seguridad, quienes aún investigan los sucesos para ubicar a sus autores.