EFE
Las empresas ubicadas en el tramo final de la carretera N-323, que une Granada con la costa, han instado al Gobierno a que ponga en servicio un ramal que conecta esta vía con la autovía A-44 que está terminado desde hace un mes para facilitar la llegada de clientes a sus negocios y poder superar la crisis.
Los trabajadores de estas empresas han explicado a Efe que necesitan "con urgencia" que se abra este acceso, del que dependen cerca de un centenar de puestos de trabajo correspondientes a una veintena de empresas, las cuales han sufrido un descenso "vertiginoso" en sus ventas, ya que ahora no pasa "prácticamente ningún vehículo" por esta carretera.
Los afectados han anunciado que, de no lograr una solución urgente, adoptarán medidas de presión entre las que no han descartado realizar algún acto reivindicativo el próximo martes con motivo de la inauguración del tramo de la A-7 que une La Herradura con Almuñécar.
De hecho, con motivo de la inauguración del tramo final de la A-44 en mayo, ya intentaron entregar un escrito al Ministro de Fomento, José Blanco, aunque finalmente no lo hicieron al recibir la la promesa de responsables de la Demarcación de Carreteras de que el acceso se abriría en julio.
Según han indicado estos trabajadores, los responsables de la obra les han dado diferentes excusas para explicar esta tardanza, como que el ramal no estaba terminado o que éste no es seguro, y han acusado a Demarcación de Carreteras de hacerles comprar las señales de localización que iban a ir colocadas en la autovía y que ya han sido instaladas, aunque tienen tapado el cartel de salida