EFE
Miembros del Servicio Marítimo de la Guardia Civil rescataron en la noche del miércoles, en las cercanías de la playa de la Rábita, una tortuga boba, de unos 30 años y 120 centímetros de longitud, con diferentes golpes en la parte trasera, por lo que tenía problemas de orientación.
Según informaron fuentes del instituto armado, se cree que pudo chocar contra una embarcación de pequeño tamaño, lo que le produjo desorientación y la pudo llevar hasta la playa.
Tras rescatarla, fue entregada en el Puerto de Motril a miembros del Centro para la Recuperación de Especies Marinas (Crema), que se encargará de su cuidado y recuperación antes de devolverla al mar.
La tortugas bobas viven habitualmente en aguas profundas, pero a menudo se hallan cerca de la costa, siendo las mediterráneas las que acogen principalmente animales pequeños y jóvenes (de hasta 75 centímetros de longitud), mientras que los adultos (de unos 120 centímetros) son propios del Mediterráneo oriental.
Cada año una importante cantidad de ejemplares subadultos de esta especie son capturados por la flota palangrera de las costas mediterráneas españolas. Ésta es la principal causa de descenso de las poblaciones, pero hay otras que también afectan negativamente a la tortuga "boba", como la contaminación marina, los enmallamientos accidentales en redes de pesca, la impregnación en restos de petróleo o el comercio ilegal de estos animales.