LA OPINIÓN
El Fondo de Inversión Local para la dinamización de la economía puesto en marcha por Gobierno central ha dado el empujón definitivo a las obras de la futura residencia de discapacitados de Loja, en las que el Ayuntamiento ya invirtió una partida inicial de unos 300.000 euros y que ahora se han visto definitivamente impulsadas gracias a la subvención del Ministerio de Cooperación Territorial, que asciende a 2.800.000 euros.
El futuro Centro de Atención a la Discapacidad albergará la residencia –la primera de la comarca– y acogerá, además, el resto de prestaciones para el tratamiento de discapacitados que tiene el municipio: el centro ocupacional y la unidad de estancia diurna, que abandonarán al término de los trabajos su ubicación en los bajos del centro de salud. Como explicó el alcalde de Loja, Miguel Castellano, durante su visita a las obras, "la residencia contará con cerca de 60 plazas y evitará el desplazamiento de discapacitados severos a las únicas localidades cercanas donde hay instalaciones de este tipo, Málaga y Granada".
Según Castellano, el centro se levantará sobre un solar de casi 4.000 metros cuadrados cedido, en parte, por el Arzobispado y reunirá en unas únicas dependencias todos los centros de atención a la discapacidad. El regidor también se refirió a la creación directa de unos 50 empleos, además de los que la propia actuación genere.
Las obras del centro deben concluir el próximo año. De momento, la empresa adjudicataria ya ha realizado los trabajos de desmonte, movimiento de tierras y pilotaje.
Como destacó Castellano, la futura residencia "convierte al municipio en uno de los que cuenta con más equipamientos sociales y de los pocos de la provincia que cubren todas las necesidades y tipo de atenciones que requieren las diferentes discapacidades".