LA OPINIÓN
El Consejo de Gobierno ha acordado declarar de interés social la adquisición del Palacio de los Enríquez, situado en Baza, para posibilitar la expropiación forzosa del inmueble, declarado monumento, y evitar, de este modo, su deterioro irreversible.
La medida se produce ante el continuado incumplimiento de las obligaciones de mantenimiento, custodia y conservación por parte de sus propietarios, según explicó la Junta en una nota de prensa.
De hecho, el Ayuntamiento de Baza tuvo que acometer en 2004 obras de seguridad en una de las torres, dado su estado de deterioro, por el que impuso, además, una sanción de 470.000 euros a los propietarios, aunque hasta ahora sólo se ha cobrado una parte.
De ahí que la expropiación suponga, en palabras del alcalde de Baza, Pedro Fernández Peñalver, "la mejor y más rápida vía" para favorecer la recuperación del monumento nacional, cuyo estado de conservación ha sido una preocupación del Consistorio.
Fernández recalcó que la medida complementa la labor que realiza el gobierno local "para proteger el rico legado patrimonial e histórico bastetano".
Historia. El Palacio fue mandado a construir por Enrique Enríquez, tío de Fernando El Católico y hermano de la reina Juana de Aragón. Las obras se iniciaron en 1506 y se prolongaron hasta mediados del siglo XVI. Está construido en estilo isabelino, aunque también presenta rasgos góticos que pueden apreciarse en los arcos mixtilíneos de la galería de entrada, en algunos de sus capiteles con decoración vegetal y en la propia estructura del edificio con planta en forma de H.
Entre los elementos más destacados de la edificación figuran la logia o pórtico de la entrada, las columnas de mármol, las armaduras mudéjares policromadas y los jardines de estilo geométrico con parterres.
El inmueble, declarado monumento histórico-artístico nacional en 1975, ha sufrido un progresivo deterioro que compromete su preservación.
El cuerpo principal del palacio presenta ruina técnica por derrumbe del ala norte y el lateral norte del patio de entrada se encuentra en situación de ruina inminente, mientras en la torre existe riesgo de pérdida del artesonado que la remata. Los jardines históricos se hallan, asimismo, en completo estado de abandono.