GERARDO PÉREZ. COSTA
Cientos de bañistas aprovechan el Puente para acercarse a las playas de la Costa, que mostraron ayer un aspecto veraniego durante toda la jornada. Las más concurridas, las de Salobreña y Almuñécar. Durante la mañana resultó fácil el acceso a la Costa, gracias a Z GERARDO PÉREZ. Costa la habilitación del tercer carril de bajada que permitió una circulación fluida. Al mediodía multitud de personas se agrupaban en torno a los chiringuitos tradicionales o recorrían los paseos marítimos.
Otras, aprovechaban para tomar el sol en la arena, aunque fueron pocos los que osaron introducirse en el agua, ya que los termómetros, en descenso por el Poniente, recordaban que aún no ha llegado el estío. Los establecimientos. “Estamos que no damos abasto”, comentaba Francisco Vasco, un pescadero de Salobreña que acaba de inaugurar una freiduría en el corazón de la playa. “La gente tiene ganas de disfrutar. La pena es el miedo a la crisis.
Se nota que el pescado más selecto tiene más difícil salida, pero al final se vende todo”. El barco en el que asan los espetos de sardinas también tuvo una jornada frenética. Jesús Gómez Villaescusa, el encargado de llevarlos hasta las mesas de su restaurante, en el Peñón, iba y venía sin cesar. “Las sardinas ya tienen su aceite característico, por lo que este mes y el de junio son los mejores para saborearlas".