EFE
La mayoría de los agricultores de la provincia de Granada, principalmente del Valle de Lecrín, han decidido no recoger los cítricos durante esta campaña y dejarlos caer al suelo, ya que no obtienen rentabilidad suficiente.
La recogida de estos productos, que se están vendiendo a entre 8 y 10 céntimos por kilogramo para la industria, supone más un gasto para los agricultores que un beneficio, por lo que la mayor parte "los está dejando caer al suelo", según explicó el secretario provincial de COAG, Miguel Monferrer.
La naranja sobre todo se ve afectada por los bajos precios, pero también el limón y la mandarina, que tienen precios que no superan en ningún caso los 15 céntimos para la industria, con datos de la semana pasada.
"Es una vergüenza y una pena que se estén tirando las naranjas al suelo sin recogerlas", indicó Monferrer, que aseguró que en el Valle de Lecrín casi todas "se están quedando sin recoger".
En los únicos casos en los que se está recogiendo la producción es cuando los agricultores tienen contratos con industrias en las que se establece un mínimo de recogida, "pero una vez terminan el cupo ya no recogen más", ha añadido el secretario provincial de COAG.
Los bajos precios de compra también están haciendo mella en el sector del olivar, en el que están por debajo de los costes de producción, y que va a suponer esta campaña importantes pérdidas, y en las hortalizas, que tendrán que adelantar su recogida.