M.J.SEGURA
Ser testigo de la llegada al mundo de una nueva vida, aseguran que es una experiencia inolvidable. Cuando el mero espectador se convierte en pieza clave para garantizar un nacimiento sin complicaciones, la tarea es más que gratificante. Esa es la sensación que tiene Casilda Velasco cada vez –y son muchas–, que colabora en un parto en el Hospital Virgen de las Nieves. Una pasión por su labor que la ha llevado por diferentes lugares del mundo y le ha valido el merecido premio de la mejor trayectoria profesional de matrona 2009, otorgado por Ediciones Mayo.
"Es lo mejor del mundo tener el privilegio de poder compartir ese momento. Doy las gracias a las madres y a los padres por ello", afirma Casilda cuando se le pregunta por su profesión. Expresa así su pasión por una profesión que comenzó a estudiar en Burgos, su tierra natal, y concluyó en 1975. Posteriormente, trabajó en Madrid y de allí, pegó el salto a Ginebra, donde trabajó como enfermera. En Amberes estudió Medicina Tropical.
Fue en Granada donde cursó la especialidad de matrona e inició la andadura que la ha llevado a ser supervisora de paritorio y urgencias de Tocología en el hospital Virgen de las Nieves. Ha sido matrona jefe de los servicios de Maternidad y fundadora y presidenta de la Asociación Andaluza de Matronas. También participó en la fundación de la Federación de Asociaciones de Matronas de España.
Fue precisamente la Asociación de Matronas de Andalucía la que la propuso para el premio a la mejor trayectoria y a la que destaca estar muy agradecida: "El premio es un reconocimiento a nuestra profesión".
Solidaridad. Un extenso currículum con el que Casilda no busca reconocimiento, sino ayudar a las mujeres en los momentos más significativos de su existencia. Ese carácter solidario la animó a viajar a distintos países del continente africano: "La experiencia que más ha marcado mi vida profesional ha sido el contacto con África". Trabajó como sanitaria dos años en Burkina Faso y otros dos en Marruecos. Su relación con estos tierras no concluyó después de seis años.
Con Médicos Mundi y la Universidad Internacional de Andalucía ha proseguido su tarea en el continente, centrada en la formación de los profesionales de diferentes países a través de talleres formativos sobre sexualidad y violencia de género. "Hemos desarrollando estos cursos –explica Casilda– en Senegal y en Marruecos. Ahora estamos en Túnez".
La matrona puntualiza que no hablan en los mismos términos que en España de sexualidad o violencia de género, porque cada zona cuenta con sus particularidades. "Nunca he trabajado con la visión occidental, sino con las necesidades de la población a la que atendíamos". Afirma que se refieren a los derechos de las mujeres, a las técnicas reproductivas o a cómo abordar la mortalidad materna para disminuirla.
Hacer una comparativa entre los alumbramientos de las mujeres africanas y las occidentales es, según la matrona, muy complicado. "Allí existe una alta mortalidad maternal e infantil. En España se producen siete decesos por cada 100.000 nacidos vivos, en un país africano puede llegar a los 1.000 o 1.200".
La situación se debe no únicamente a la falta de personal cualificado, sino a que muchas mujeres residen en el medio rural, donde no llega la cobertura sanitaria: "El campo está abandonado por los profesionales. Todos se van a las urbes".
Sobre la sanidad en España sostiene que ha cambiado de forma considerable en los 34 años que lleva ejerciendo como matrona: "Ahora las mujeres tienen más protagonismo y pueden decidir cómo quieren que sea el parto". La epidural, un parto medicalizado o un procedimiento más natural, son alguna de las opciones con que ya cuentan las madres.