JAIME MARTÍN
Con casi un kilómetro de recorrido, la calle Pintor Manuel Maldonado es una de las vías más extensas de Granada. Numerosos comercios y edificios institucionales sirven para flanquear una de las principales entradas al barrio más poblado de la ciudad, el Zaidín. Una vecindad tranquila y fiel a su entorno contrasta con los cambios experimentados por la zona en apenas dos décadas, desde que se construyó el estadio Nuevo los Cármenes, el Palacio de Deportes y el Centro Cívico del Zaidín. Y ahora, con el futuro metro bordeando el barrio, los residentes miran expectantes las obras y esperan que el nuevo sistema de transporte sea eficaz y ayude a acercar distancias con los enclaves más importantes de la ciudad.
La circunvalación del Zaidín, una de las calles que sostienen el peso de la circulación en el barrio, sirve de lugar de partida para la calle Pintor Manuel Maldonado. Pequeñas plazoletas que durante estas noches de verano se llenan de terrazas en las que soportar mejor el calor, y una acera amplia en la práctica totalidad de su recorrido, componen la fisonomía de una vía que, por otra parte, carece de complicaciones de tráfico y no suele impedir aparcar el coche.
En sus primeros tramos, Pintor Maldonado llama la atención por albergar un imponente edificio que lleva ahí desde que los primeros comerciantes se instalaron en la zona. Es el edificio de Telefónica, que sirve de punto de partida para muchos ciudadanos que, sin estar acostumbrados al laberinto de calles del Zaidín, encuentran en la inconfundible estructura un punto de referencia. Justo a su lado y con un diseño y dimensiones más amables, se encuentra el Centro Cívico. Obras de teatro, conciertos y numerosos talleres componen parte de las actividades que se organizan en un recinto todavía joven, que llegó a la zona para cambiar muchos de los hábitos de sus vecinos. Algo más antiguo y mucho más polémico es el pequeño parque situado entre Pintor Maldonado y el Paseo del Emperador Carlos V.
A pesar de haber sido deseado y reclamado por la comunidad de vecinos durante años, el parque, que cuenta con una zona de columpios para los pequeños y bancos entre la vegetación para los mayores, tuvo que afrontar serias dificultades en sus primeros meses de vida. Los problemas con el suelo del área sobre el que reposa el parque terminaron hundiendo amplias zonas del mismo y obligando a las autoridades a clausurar la recién estrenada zona verde. De todo ello hace algo más de una década y, desde entonces, el parque ha sufrido numerosos cambios y ha visto como su ´half pipe´ –una estructura destinada a la práctica del ´skate´-, y otras zonas de recreo para jóvenes han ido desapareciendo.
La última de las grandes sorpresas que depara la calle Pintor Manuel Maldonado para el que pasea por sus aceras por primera vez, es el estadio Nuevo los Cármenes. Desde 1995, cuando el Real Madrid jugó un partido amistoso contra el Bayer Leverkusen, el estadio, que puede dar cabida a más de 16.000 espectadores, ha cambiado la cara del Zaidín y se ha convertido, junto al Palacio de los Deportes, en uno de los puntos calientes de los fines de semana. Ya al final, con unos pocos árboles acompañando al paseante, la calle del ilustre pintor, desemboca en la rotonda que une a la calle Rosalía con la también extensa calle Torre de Comares. Bien comunicada a través de la Autovía de Sierra Nevada, la vía que bordea el estadio de fútbol está llamada a cobrar más importancia aún, con la inauguración del hospital de alta resolución que se construye en el PTS.
De la mano de la prosperidad y los cambios disfrutados por la zona más oriental del barrio, también han llegado los problemas de seguridad ciudadana y atracos, que en los últimos meses han afectado a buena parte del Zaidín, como relatan algunos comerciantes, que al margen de este tema, se sienten muy contentos con el vecindario y las oportunidades de comercio que ofrecen todas las instalaciones deportivas.