M.J.SEGURA
Un traje de flamenca para niña, 20 euros, y para mujer, 30, una camiseta, 4 euros, o un pantalón por 5. Estos son algunos de los cuantiosos artículos a precios muy competitivos con que se encuentran los clientes que acceden a la tienda de ropa usada ubicada en la avenida de la Constitución número 20. Al cruzar el umbral de este establecimiento muchos desconocen el valor social de estas prendas, aunque los carteles de la ONG a la que pertenece despejan cualquier duda.
No se trata de un comercio de ropa de segunda mano al uso, ya que los beneficios que les reporta esta actividad se destinan a proyectos de cooperación al desarrollo en países del África subsahariana. La Asociación Humana emprendió esta aventura en España en 1987 y hace ocho desembarcó en la capital con la apertura de las dos únicas tiendas de Andalucía desde la que ejercen su labor solidaria.
Charo Cortés, encargada del establecimiento de la avenida de la Constitución, señala que la evolución se ha palpado con el paso de los años: "Al principio la gente entraba y cuando se encontraba con algo que no le gustaba se daba la vuelta inmediatamente. Ahora eso ha cambiado".
Sus compradores en tiempos de crisis han ido aumentando, aunque desde la ONG comentan que a pesar de que registran un mayor número de ventas los artículos adquiridos son los de menor cuantía, por lo que sus beneficios son similares a los de años anteriores.
Humana explica que las prendas que ofertan al consumidor en sus establecimientos proceden de las donaciones que depositan los ciudadanos en los contenedores ubicados en aquellos municipios con los que han rubricado un convenio. Sólo el 25% de esta ropa terminará colgada en alguno de los percheros de sus comercios, ya que el 45% de la misma se destina a Mozambique, donde una vez más es puesta a la venta y el valor añadido de la misma tiene el mismo destino: la solidaridad internacional. El 25% restante de toda la mercancía recogida –la que está en peor estado– es destinada a compañías de reciclaje.
En la provincia dan trabajo a treinta personas, entre la central de clasificación de Valderrubio y sus dos establecimientos en la capital. En Humana señalan que en estos meses previos al cambio de estación sus donaciones se multiplican. "Solemos recoger unos 50 o 60 kilos de ropa a la semana, pero cuando llega el calor el volumen se triplica", indican, aunque reconocen que la crisis ha mermado dichas donaciones.