M. J. SEGURA
El plano laboral es fundamental para lograr el desarrollo integral de una persona. Corren tiempos difíciles para que las empresas proporcionen a los ciudadanos un empleo acorde con sus aspiraciones, pero existen sectores sociales para los que estos obstáculos han existido antes de que comenzara la crisis y probablemente prosigan una vez finalizada. Las personas con discapacidad intelectual requieren de un especial apoyo para conseguir su inserción en el mercado laboral, para evitar la posible discriminación de quienes no alcanzan a comprender que, en el lugar adecuado, pueden ejercer su labor sin que sus capacidades representen una traba.
Ésta es una de las tareas a las que se dedica sin descanso la Confederación Andaluza en Favor de las Personas con Discapacidad Intelectual (FEAPS Andalucía) con sede en la capital, a través de sus servicios de Orientación Profesional e Inserción Laboral. Siguiendo las mismas directrices del Servicio Andaluz de Empleo, FEAPS ofrece un servicio de información y formación laboral para las personas con discapacidad intelectual, con objeto de encaminarlas hacia el empleo en empresas ordinarias.
También se contempla el asesoramiento para las familias de los usuarios y para los empresarios interesados en contratar a alguna persona con discapacidad intelectual. Estos servicios permitieron en 2008 facilitar la inclusión laboral de 477 personas en Andalucía, con lo que, según la Consejería de Empleo de la Junta de Andalucía, FEAPS se convierte por segundo año consecutivo en la segunda entidad mejor valorada. Toda una garantía para los futuros trabajadores con discapacidad intelectual.
Las tareas a las que se dedican las personas incluidas en estos programas son muy heterogéneas. Peón, limpieza, ordenanza, restauración o reposición son algunas de las labores que desempeñan estos casi 500 trabajadores.
María Socorro González Alonso, natural y residente en Maracena, y Nicolás Puertas Rossi, un joven uruguayo afincado en Granada desde hace nueve años, son dos ejemplos de que la discapacidad intelectual no supone un obstáculo para que desarrollen su faceta laboral con todas las garantías.
Ambos dicen sentirse muy satisfechos con sus empleos y aseguran que esperan poder continuar en el espacio profesional que FEAPS les ha proporcionado. María Socorro habla de su dilatada trayectoria profesional, que la llevó a pasar por alguno de los principales establecimientos hoteleros de la provincia. Ahora trabaja en el departamento de multas del Ayuntamiento de Maracena.
"Estoy muy contenta, en la gloria", subraya, mientras comenta los beneficios del puesto de trabajo que ocupa desde hace casi seis meses: "No es lo mismo estar limpiando que en una oficina". Su tarea consiste en ordenar las multas con que sanciona el gobierno municipal a los ciudadanos que incumplen las ordenanzas.
Para aprender a desarrollar las labores que le han sido encomendadas ha contado con el apoyo de sus compañeros, con quienes asegura tener una muy buena relación. A pesar de que su trabajo se centra en este área, María Socorro no duda en echar una mano en otros quehaceres cuando se lo requieren: "El otro día me pidieron que subiera a envolver algunos regalos y lo hice. No me cuesta nada".
Nicolás logró un puesto en Herogra Fertilizantes, firma ubicada en el polígono de Albolote, hace un año y medio gracias al servicio de Inserción Laboral de FEAPS. "En la empresa escaneo las facturas de todos los camioneros que venden y compran. Luego las paso al ordenador". Fue también una compañera de trabajo la que le enseñó todo lo que sabe. "Estoy muy contento con ellos, tanto con el que es jefe, como con el que no lo es, con todos", subraya Nicolás, quien indica que también cuentan con el apoyo continuo de los técnicos de FEAPS.
"Una vez por semana viene a verme mi tutor para preguntarme cómo me va. Están siempre muy pendientes", una afirmación en la que coincide María Socorro: "Muchas veces incluso te llaman a casa para saber si todo va bien". Antonio Castillo, uno de los técnicos de FEAPS, señala que las personas que están inscritas en el programa de inserción laboral reciben mucho apoyo e incide en que su principal tarea es, además de dar a conocer la iniciativa del empleo, hacer un seguimiento para cerciorarse de que se encuentran cómodos en su trabajo. "De todas formas los compañeros han de ser un apoyo natural, porque nosotros sólo supervisamos si tienen alguna dificultad".