M.J.SEGURA
La intolerancia al gluten es una cuestión de salud que afecta a un importante espectro de la población, pero también un asunto que incide en su bolsillo. Costearse una dieta basada en productos exentos de este componente puede suponer que el desembolso anual en alimentación se eleve a 1.434 euros.
La Asociación de Celíacos de Granada (Acegra) estima que una de cada cien personas sufre este trastorno. Más de 4.000 personas son diagnosticadas anualmente en España. Aún así, se cree que aproximadamente el 90% de los celíacos españoles desconoce que padece la enfermedad.
Ana Pinilla es secretaria de la organización y madre de un niño de diez años con intolerancia al gluten. Cuenta que, aunque cuando le diagnosticaron su enfermedad se convirtió en un asunto complicado, poco a poco ha conseguido hacerse con unos hábitos que evitan a su hijo los problemas intestinales derivados de la ingesta de productos incompatibles con su dolencia: "Cada mañana le preparo un bocadillo para que lo coma en el colegio. El pan se lo hago yo misma, porque uno especial sale demasiado caro".
Asegura que dos barras de este pan cuestan 3,5 euros, más del doble de un producto con gluten. Las precauciones continúan en el resto de las comidas, porque debe prepararlas con la precaución de que los alimentos no se contaminen en el proceso: "Si por ejemplo preparo un plato de pasta, debo hacerlo en ollas separadas y teniendo cuidado de que la cuchara que uso para una no vaya a parar en la otra".
"Mi hijo quiere ir ahora a un campamento de cinco días, así que tendré que suministrarle la comida", señala la secretaria de la asociación, quien afirma que los niños aprenden que determinados alimentos le pueden provocar vómitos o diarreas y se cercioran de sus componentes.
Ana comenta que salir a comer fuera es una tarea delicada para los celíacos y destaca que opta por ir a aquellos establecimientos de confianza que le proporciona las suficientes garantías. A pesar de ello, Acegra ha creado una lista de restaurantes recomendados, en los que sus cocineros han demostrado conocer en qué consiste un menú sin gluten en el que no se produzca una contaminación cruzada.
Aprovechando la jornada en que se celebra el Día Nacional de los Celíacos, la asociación hizo ayer un llamamiento para lograr la implicación de los agentes sociales para difundir información sobre la enfermedad o mejorar el etiquetado de los productos.