V. CORAGEM
Cuando la mayoría de las personas vuelve para casa cansadas de un día de trabajo, algunos todavía encuentran en su pasión por la música la motivación necesaria para romper la rutina. Ese es el caso del coro Federico García Lorca. Los lunes y los viernes, la sala de ensayos se transforma, durante dos horas, en un palco de voces y sonrisas, ingredientes más que suficientes para que cada cantante se olvide, por un momento, de los problemas de su vida.
Los cantantes se distribuyen por las sillas del auditorio. El coro interpretará día próximo sábado, 18 de abril, en la Iglesia de San Matías, el ´Credo´ de Vivaldi y otras piezas de Renacimiento. Las mujeres, sopranos y contraltos las ´cuerdas´ más graves, y los hombres, tenores y bajos, ocupan sus posiciones. Lucía Dieguez Peña y sus colegas de coro empiezan los ejercicios de técnica vocal y calentamiento.
Aunque la confusión de sonidos sea aparente, según esta ex técnica de laboratorio de 55 años, todos saben lo que están haciendo. "Como estoy actualmente en casa cuidando de mi familia, dedico mucho tiempo a ensayar. Yo escucho los CDs y las partituras que el director me ha dado para practicar y después se torna más fácil cuando estamos todos juntos", subraya.
Trabajo.La armonía, poco a poco, se instala. El director Juan Pablo toca en su piano para afinar cada ´cuerda´, aquello que define cada voz. "Aquí es muy importante tener ganas de trabajar. Hay un trabajo individual y otro que lo hacen conmigo. Después es importante unificarlos en los ensayos", dice el responsable.
La dirección de los ejercicios exige paciencia y concentración, un trabajo de avances y retrocesos. En septiembre del año pasado, el coro empezó un proceso de selección de nuevos miembros. Cuantos más cantantes, más potente será el resultado final. "Para quien quiera empezar en la música, cantar en una agrupación coral es la forma más fácil, pues no es necesario un conocimiento musical amplio. Cualquier persona puede aprender a cantar desde que empieza a trabajar su voz. Después, hay que disfrutar un montón", cuenta el director.
Fundado en el año de 1987, el coro Federico García Lorca cuenta con 27 cantantes. La media de edad se sitúa entre los 35 y 40 años. Para el presidente, Rafael Salazar, que también es una de las voces de la agrupación, hay mucho trabajo por hacer. "Esto es un trabajo muy gratificante para mí. Sin embargo, tenemos pocos apoyos financieros", se lamenta.
Esta agrupación musical ofrece actuaciones en iglesias, auditorios, teatros y en bodas. Cada concierto tiene aproximadamente 40 minutos de duración y las canciones, 3 minutos. "Cada vez que hay cualquier coro nacional o internacional que quiera venir a Granada podrá contar con nuestro apoyo, explica solícito Salazar, quien añade que el intercambio con otras formaciones "es también es una forma de desarrollarnos más". Y pone de ejemplo que hace poco actuaron junto a un coro alemán y en breve "iremos a cantar con un grupo vasco".