MARÍA JOSÉ SEGURA
Dejando a un lado el morbo y el espectáculo gratuito que rodean a programas televisivos que persiguen descubrir nuevas estrellas de la canción o el baile, los 165 mayores de más de 60 años residentes en Granada que han superado los casting de ´Operación Zarzuela´, ya se han puesto manos a la obra. El teatro municipal José Tamayo ubicado en el barrio de La Chana fue testigo ayer del tercer ensayo de los doce actores, algunos de ellos y a pesar de su edad, debutantes, que integran el taller de interpretación.
Sobre el escenario, y con visita del alcalde de la ciudad incluida, una mesa con un mantel y dos sillas hacían las veces de decorado por el que sus protagonistas se movían con soltura. Dos hombres se desafían con aire ´chulesco´, mientras la mujer por la que se enfrentan permanece airosa en el otro extremo del escenario. El director de Gerardo Ruano empezaba a corregir pequeños detalles, que cuando se estrene la obra ´Agua, azucarillo y aguardiente´ el próximo otoño ya estarán más que pulidos.
En las butacas el resto de componentes seguían los primeros pasos de sus compañeros sobre el escenario. Aurora Ortiz y Pilar LLorente, que dan vida a dos señoritas, se mostraban emocionadas con la iniciativa municipal y destacaban que los obstáculos de la edad se salvan con mucha ilusión.
Una fila atrás un matrimonio de experimentados intérpretes se remontaban a la tradición de este género en la capital y veían su futuro estreno en el Teatro Isabel la Católica como una gran oportunidad para rememorar tiempos pretéritos y también para exhibirlo ante las nuevas generaciones.
Estos doce atrevidos actores son sólo una parte del grueso de mayores que participarán en la zarzuela. También se han seleccionado a músicos, bailarines, miembros del coro e incluso a cerca de una treintena de personas dispuestas a colaborar en todo tipo de tareas.
Ante la presencia de la máxima autoridad municipal, José Torres Hurtado, que anunció la oportunidad de estrenar la zarzuela en la Comunidad valenciana, los actores le pidieron que retrasara la obra. "En agosto no ensayamos y si estrenamos en septiembre no nos va a dar tiempo", se lamentaba Aurora Ortiz.