S.G.CARO
Sin rodeos, ni juegos: "¿Le gustaría ser la primera presidenta del Gobierno?". La pregunta la formulaba una voz adolescente e iba dirigida directamente al Palacio de la Moncloa, donde a través de videoconferencia charlaba la vicepresidenta del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, con veinte alumnos del IES Virgen de las Nieves. Durante unos segundos se abrió un silencio interrumpido por alguna risa en el salón de la Subdelegación de Gobierno en Granada. La estudiante que acababa de hablar aún conservaba el micrófono en la mano y esperaba la respuesta de la vicepresidenta. De la Vega se mostró tranquila y, aunque no tenía prisa por contestar, declaró abiertamente: “Tenemos un excelente presidente del Gobierno y no hace falta que nadie lo releve”. Las botones de camisas presentes en la sala se aflojaron tras la respuesta, era el turno de otro estudiante.
Durante cerca de cuarenta minutos la segunda responsable del Ejecutivo español conversó ayer con veinte estudiantes del IES Virgen de las Nieves en una entrevista coral, que más adelante será publicada en el ‘El País de los Estudiantes’. Los alumnos, de la rama de Ciencia y Tecnología, se mostraron interesados por temas tan dispares como la calidad de la educación, el papel de la mujer en la política o el futuro Plan Bolonia. “Ellos están creando su propia revista en la que reflejan su visión de la realidad”, explica Rafael Perandrés, profesor de Filosofía y Ética del instituto y coordinador de la publicación. El magacine, un concurso de publicaciones periodísticas para estudiantes de 2º ciclo de ESO y Bachillerato, propone a diferentes escuelas crear una publicación propia. “Hemos montado casi la redacción real de un periódico, con maquetadores, fotógrafos y redactores”, explica el docente.
Con esta iniciativa, los alumnos optaron por probar las labores del periodismo y escogieron a Fernández de la Vega como el personaje político que más les interesaría entrevistar. “En diciembre enviamos el primer mensaje de correo para pedir la entrevista y sorprendentemente nos contestaron de forma positiva”, recuerda Perandrés.
“¿Qué le parece la actitud de los estudiantes frente al Plan Bolonia?", preguntó otra alumna. Esta vez era el turno de Carolina Montalbán, estudiante de 17 años que después de la charla se confesaba “algo nerviosa”. “No quiero ser periodista, sino enfermera, pero he hecho esta pregunta porque me interesa conocer el futuro de nuestras universidades”, explica la adolescente.
La cuestión de Carolina Montalbán dejó pensativa a la vicepresidenta, que reconoció que “el plan no ha contado con la información suficiente sobe qué supone y cuáles son sus objetivos ”. Aun así, De la Vega apostó por el proyecto, que hará posible contar con un sistema educativo mejor ya válido en toda la Unión Europea. “Las discrepancias que pueda haber en la implantación y la ejecución del proyecto han de solucionarse a través del diálogo y la información”, aclaró.
De la Vega, que reconoció haber sido una muy buena estudiante durante su etapa en el colegio y en la universidad, recordó que ha tenido la suerte de dedicarse a lo que siempre le ha gustado. Los alumnos que la observaban a través de la pantalla pensaban en si ellos también contarían con esa fortuna. Para ellos, preguntar por su futuro no es ningún juego.