INMA SÁNCHEZ
El teatro municipal de Armilla era ayer un hervidero de ilusión. Más de 300 vecinos estaban pendientes de las bolas que salían del bombo para poder elegir entre los cuatro destinos en cuanto saliera su número. Benidorm, Torremolinos, Roquetas de Mar o un crucero por el río Guadalquivir, Sevilla y Cádiz han sido las opciones en esta ocasión. El teatro, con capacidad para medio millar de personas, estaba casi lleno, y los jubilados esperaban expectantes el sorteo del ´Programa de Vacaciones Segunda Juventud´ que desde hace más de una década les ofrece la posibilidad de realizar un viaje a un precio módico y simbólico.
"A pesar de que estamos en crisis -señaló, Gerardo Sánchez, alcalde de Armilla- mantenemos estas excursiones. Vosotros habéis pasado muchas crisis y las habéis superado, trabajando duro y luchando, por eso continuamos con estas ofertas". El alcalde insistió en que a pesar de las dificultades se sigue ofreciendo a los mayores la posibilidad de disfrutar de estos desplazamientos". Para Benidorm (50 plazas) viajarán en la primera quincena de abril. A la Costa del Sol irán otras cincuenta en la segunda quincena de mayo, mientras que a Roquetas de Mar se van 80 en la primera quincena de octubre. El crucero por el río Guadalquivir (170 plazas), en la segunda quincena de noviembre.
Antonio Segura y su mujer Trinidad Varo viajan este año a Torremolinos. Llevan 20 años disfrutando de las propuestas que se organizan desde el Ayuntamiento. El año pasado hicieron el crucero "pero hizo algo de frío", así que en mayo harán las maletas para disfrutar de Torremolinos. El primer viaje que hicieron fue a Tenerife, "una maravilla -recuerda Antonio- entonces nos apuntábamos en el hogar del jubilado y no había sorteo". Los pensionistas armilleros iban eligiendo su destino a medida que su número salía del bombo. Francisco Fernández sólo lleva cuatro años disfrutando de los viajes organizados por la concejalía del Mayor. Ha estado dos veces en Nerja con su señora "y este año por cambiar se va de crucero". Estas estancias se dividen en distintos turnos de cuatro noches y cinco días para todos los destinos, excepto para el crucero que son 3 noches y 4 días. Rafael Gavilán Samaniego se va de crucero con su mujer. Pianista de profesión, ha trabajado 27 años en Torremolinos. Asegura haber estado en todos los destinos que ofrece el Ayuntamiento, "pero vamos a repetir el crucero". Teresa Gutiérrez viajó por primera vez a Tenerife; "un viaje precioso", indicó. Ahora se va a Torremolinos. Antonio Sánchez Garzón y Elena Escudero se van por segunda vez de crucero. "Hay mucha tranquilidad, se come bien, la excursiones son interesantes y todo el mundo se porta estupendamente", concretó Antonio. Transportista de profesión, se jubiló hace poco. Su esposa Elena lo tenía claro: "Antonio, nos vamos de crucero". Todos aseguran tener un buen recuerdo de sus vacaciones, y lo que realmente les entusiasma es visitar y conocer nuevos lugares y empaparse de las costumbres y modos de los lugareños. Sus álbumes guardan retazos de destinos anteriores y cada uno recuerda con especial cariño la noche en que bailaron casi hasta el amanecer o cuando a pesar del calor, llovía sin descanso. Cautivados por los paisajes, el mar, los parques o las flores, admiten soñar con el próximo destino.