MATÍAS OCHOA
Los vecinos de una promoción de VPO en Almanjáyar denuncian que sus viviendas están "en ruinas" y acusan a la empresa comercializadora, Dolmen, de "chapucera". Se trata del edificio Arrayanes II, que cuenta con 258 inmuebles y que se ubica en Casería de Aguirre, la calle donde se celebra el mercadillo dominical conocido como Marcha Verde.
La mayoría de los residentes ha tomado posesión hace cuatro meses y sus problemas aún no se han solucionado, afirma el presidente de la comunidad, José Antonio Mancego, y señala que en la actualidad un arquitecto y un aparejador realizan un informe técnico para una "posible demanda judicial".
La lista de quejas resulta extensa. Mancego destaca la falta de funcionamiento de los ascensores y las deficiencias en la distribución de buzones, lo que "incumple la normativa postal" y obliga a los habitantes a buscar su correspondencia a una sede de Correos. En las cocheras "no funcionan los extractores de monóxido de carbono y existen filtraciones y goteras", como pudo comprobar este periódico, al igual que las humedades en las escaleras comunes y la rotura de una puerta en una terraza.
"Es una casa de cartón. Esto es una estafa. Tienes todas las ilusiones puestas en tu primera vivienda y te encuentras con esto", se lamenta María Isabel Espinoza, propietaria de un piso de tres dormitorios por el que ha pagado "unos 100.500 euros". "Las puertas del balcón no me cierran; una persiana no me sube; tengo azulejos partidos, y el trastero está lleno de agua, además de que ninguno está señalizado".
Pese a que Antonio Jiménez también sufre problemas en su casa, a él le preocupan más las deficiencias comunitarias "porque a medio y largo plazo pueden afectar la estructura del edificio". "Como, por ejemplo, las filtraciones de agua y la falta de un pararrayos, dado que algunos tubos de gas están al aire libre en la terraza".
José Martín agrega que los vecinos dieron parte de todas las averías a la empresa comercializadora de las viviendas, Dolmen, y que además reclamaron en la Oficina de Consumo de la Junta. "Lo que no entiendo de todo esto", dice el presidente de la comunidad, "es que el Gobierno andaluz inspeccionó el edificio y que el Ayuntamiento aprobó la licencia de primera ocupación".
Razones de la empresa. Dolmen subraya esto último para defender su actuación. "La promoción ha superado satisfactoriamente los controles y revisiones exigidas por la legislación en materia de VPO", indica la firma a La Opinión a través de un comunicado. En el mismo, afirma, en nombre de la promotora, Viva Viviendas Andaluzas, que "actualmente existen varias cuadrillas de operarios, de forma permanente, reparando las incidencias" y que "las humedades, tanto en las zonas comunes como en los pisos, se están tratando". "Se están pintando los castilletes", prosigue el comunicado; "una de las puertas de acceso a las terrazas ha sido forzada tras la entrega de la promoción y por eso se encuentra en el estado actual". Respecto a la otra puerta, "se está realizando un reformado de los conductos de gas para poderla reparar".
Los vecinos de Arrayanes I, otro bloque de VPO ubicado junto al anterior, también han tenido problemas, asegura el presidente de la comunidad, Rafael Ramos. Tras la entrega de llaves hace poco más de un año, el portavoz de las 118 viviendas residenciales cuenta que también preparan un informe técnico de los daños para presentarlo a la Justicia.