EFE
Un estudio revela que el ´Tetris´, uno de los juegos electrónicos más populares en los años 80 y 90, que consiste en encajar piezas geométricas que caen inevitablemente por la pantalla, tiene efectos positivos en el cerebro de los jugadores.
Según un artículo que publicó ayer la revista BMC Research Notes, dedicar tiempo a este juego puede causar cambios favorables en las áreas del cerebro vinculadas con el pensamiento crítico, el procesamiento del lenguaje y la planificación de movimientos coordinados. El equipo de investigadores, encabezado por el psicólogo Richard Haier, de la Red de Investigación de la Mente y profesor en la división de neurología pediátrica de la Escuela de Medicina en la Universidad de California, llevó a cabo experimentos para determinar en qué forma ese videojuego afecta la eficiencia y el tamaño de la corteza cerebral. Este estudio es uno de los primeros que usa juegos de destreza visual para evaluar los cambios que se producen en el espesor cortical y la actividad funcional en niñas adolescentes, que se dedicaron al Tetris durante tres meses. Los investigadores, según el artículo, eligieron niñas en lugar de varones porque estos "tienden a tener experiencia en juegos de computadora considerablemente mayor y, por lo tanto, pueden no mostrar cambios detectables en el cerebro".
Según la Red de Investigación de la Mente, con sede en Albuquerque, Nuevo México, las 26 menores que practicaron con ese videojuego mostraron "mayor eficiencia cerebral y, comparadas con otras en el grupo de control, también mostraron un engrosamiento de la corteza cerebral", es decir, la materia gris.
´Tetris´ es un rompecabezas de vídeo diseñado originalmente en 1984 y programado por Alexey Pajitnov, quien entonces trabajaba en la Academia de Ciencias de la Unión Soviética. El juego, con todas sus diferentes versiones, está disponible para casi todas las consolas y sistemas operativos de computadora, y recientemente para calculadoras gráficas, teléfonos móviles y aparatos portátiles.
Según el artículo, las áreas del cerebro que mostraron una corteza relativamente más gruesa fueron el lóbulo frontal izquierdo, que desempeña un papel en la planificación de movimientos complejos y coordinados, y el lóbulo temporal izquierdo, la zona activa en la integración multisensorial, es decir, en la coordinación de la información visual, táctil, auditiva y fisiológica interna.