EFE
Miembros de la Real Academia de Ingeniería de España consideran "esencial" un Pacto de Estado sobre energía entre los partidos políticos y los agentes sociales, así como una planificación a medio y largo plazo, que evite los vaivenes asociados a los cambios de Gobierno.
En el texto, los ingenieros señalan que la opinión de técnicos cualificados debe jugar un papel importante en la toma de decisiones esencialmente técnicas, como el cierre de una instalación nuclear.
A su juicio, "Garoña debería permanecer operativa al menos hasta 2019", ya que aunque cumpla su vida de diseño (40 años) en 2011, "no implica que su vida útil no pueda ser muy superior, especialmente para una instalación bien gestionada en la que un porcentaje elevado de componentes originales han sido sustituidos".
Los ingenieros recuerdan que en Estados Unidos 54 reactores han extendido su vida útil hasta los 60 años.
Consideran que a corto plazo sería una "irresponsabilidad" contraponer las energías renovables a la nuclear, ya que su penetración no será una realidad ni en diez ni en veinte años, por lo que "a corto y medio plazo todas las energías son imprescindibles y complementarias".
Además, sería difícil de entender que se antepusieran otras justificaciones al informe del Consejo de Seguridad Nuclear (CSN), que ha propuesto la extensión de la vida de Garoña a diez años con unos condicionantes técnicos y, consiguientemente, una inversión económica por parte de la empresa Nuclenor.
También para estos académicos no se entendería que en la decisión del Gobierno no se tuvieran en cuenta consideraciones ambientales -las nucleares no producen emisiones de CO2-, económicas y sociales (600 empleos directos podrían perderse).