EFE
Miembros de la comunidad hippie siguen llegando al paraje cercano a las aguas termales de Santa Fe donde entre 1.250 y 1.500 personas, según las estimaciones de la Policía Local, se concentran desde el viernes en la denominada Fiesta del Dragón con la que dan la bienvenida a la primavera.
La fiesta, que este año no se ha podido celebrar en Órgiva por los efectos del temporal, se está desarrollando por el momento en un ambiente tranquilo, sin incidentes ni detenciones, según han confirmado fuentes de la Guardia Civil.
La Policía Local ha contabilizado en la mañana del sábado unos doscientos turismos y entre 100 y 150 furgonetas en la zona, donde hay áreas a las que no se puede acceder por la presencia de dichos vehículos.
Este Cuerpo no ha registrado denuncias vecinales pese a que la música de la fiesta, que se celebra a cuatro kilómetros del casco urbano de Santa Fe, se ha podido escuchar durante toda la noche en el municipio y otras localidades del área metropolitana granadina.
El Ayuntamiento dispone de unos siete agentes locales por turno, el doble de lo habitual, mientras que la Subdelegación del Gobierno ha desplazado hasta la zona a agentes de la Guardia Civil para que el fin de semana transcurra "con normalidad", informó el viernes el alcalde de Santa Fe, Sergio Bueno, quien destacó que la convocatoria "no es oficial".
Los efectos del temporal de los últimos meses en Órgiva, situada en la Alpujarra granadina, han resultado determinantes para que esta localidad no haya podido acoger la Fiesta del Dragón, ya que las parcelas en la que sus participantes se ubican habitualmente para celebrarla se ha inundado al desbordarse un río cercano.
Se trata de una celebración en la que participan numerosos miembros de la comunidad hippie de toda Europa -en 2009 unos 1.300- quienes, tras convocarse por internet, se concentran para celebrar la llegada de la primavera.
El festejo no ha estado exento de polémica, al no haber estado autorizado en sus diferentes ediciones por el Ayuntamiento de Órgiva.
En las fechas próximas a esta fiesta, suele aumentar cada año la presencia de visitantes en las inmediaciones de las aguas termales y la dehesa de Santa Fe, si bien no con la afluencia masiva de este año, lo que también ha llevado al Ayuntamiento del municipio del área metropolitana granadina a diseñar un dispositivo especial de vigilancia que asegure la buena conservación de los caminos rurales de la zona.