REDACCIÓN
En un comunicado remitido a los medios de comunicación este martes, el portavoz Los Verdes de Andalucía, Mario Ortega, ha deseado en nombre de su partido "un éxito total y rotundo a la Iniciativa Legistaltiva Popular antitaurina catalana", y ha animado a los diputados catalanes "a votar con fuerza por la abolición".
LVA ha recordado que trabajan para llevar una ILP en Andalucía similar "con objeto de modificar la actual Ley de defensa de los animales para que incluya la prohibición de los espectáculos taurinos donde se maltrata y da muerte al toro".
En opinión de Ortega, "ni en Andalucía ni en Cataluña, ni en el resto del Estado existe base popular para mantener un espectáculo anacrónico donde la tortura mercantilizada es lo único visible", y continúa expresando su contrariedad al observar que "mientras en Cataluña estamos esperanzados en que se de un paso civilizatorio con un PP aislado, aquí en Andalucía se produzca en este aspecto una alianza entre la derecha andaluza, el propio Partido Socialista y algunos sectores románticos de la izquierda que igual adoran a Hugo Chávez que el anacronismo de los espectáculos taurinos".
"Sabemos", dice el portavoz verde "que la mayoría de la población está en contra de las corridas de toros, y sobre todo la población juvenil". Para Los Verdes mantener este espectáculo, "y además subvencionado", es mirar al pasado y dejar rezagada a Andalucía en materia de derechos y protección de los animales, "no podemos permitir que los andaluces en el siglo XXI seamos reconocidos como gente que no hace avanzar la civilización", remacha Ortega.
Por su parte Francisco Garrido, ex-diputado verde que logró llevar el Proyecto Gran Simio al congreso de los diputados, para reconocer derechos a chimpances, gorilas, orangutanes y bonobos, explica que los espectáculos taurinos tienen una asistencia minoritaria en Andalucía, "lo que ocurre es que la televisión pública española y andaluza los presenta como nuestra seña de identidad, y esto es absolutamente incierto, este debate no es de lucha identitaria entre nacionalismos, aunque el PP reaccionario lo quiera presentar así, sino el debate entre civilización y barbarie, en el cual, a lo largo de la historia de la humanidad, siempre ha ganado la civilización".
Para Garrido, actual responsable de programa andaluz "defender los toros hoy día es alinearse con presupuestos irracionales, por eso la gente joven no comprende como se magnifican las corridas y no asiste a ellas desde hace ya bastantes años, el espectáculo taurino está muerto ya de hecho, lo que ocurre es que lo mantienen vivo las subvenciones que pagamos con el erario público, es una fiesta además antieconómica para Andalucía".
Para finalizar, tanto Ortega como Garrido están seguros de que prohibir los toros en Cataluña "es el principio del fin de un espectáculo sangriento en España, esto se está convirtiendo ya en una fuerza civilizatoria imparable de carácter muy simbólico pues refleja un cambio hacia la conciencia ecológica que se percibe ya con fuerza en otros frentes como el de la economía."