JOSÉ ANTONIO SAU
No daban crédito a lo que veían. Poco antes de las dos de la mañana, varios agentes de la Policía Nacional se congregaron ante los monitores que muestran las imágenes captadas por las cámaras de seguridad de la Comisaría Provincial. Algunos se frotaron los ojos al objeto de descubrir si lo que observaban era sólo una broma pesada: en las inmediaciones del edificio, ardían siete vehículos policiales (cinco furgones y dos radiopatrullas).
Rápidamente, los agentes avisaron a los bomberos, cuyas dotaciones llegaron a la 1.55 de la madrugada de ayer a la zona del siniestro. La violencia del fuego era tal que las llamas alcanzaron el tercer piso de la Comisaría. Sin embargo, acabaron pronto con el fuego, aunque, eso sí, todos los automóviles, de nueva adquisición, quedaron completamente calcinados. El autor del incendio ya está detenido: se trata de J. A. S. C., un vecino de Málaga, de 30 años de edad, y al que le constan numerosos antecedentes penales. La Policía Nacional lo define como un individuo “muy agresivo”. Éste pasará en las próximas horas a disposición del juzgado de guardia. “No ha trascendido aún si usó acelerante o si el incendio se ha originado a partir de diversos puntos de inicio”, explicaron fuentes policiales. Justo enfrente del incendio existe un edificio habitado, aunque no hubo que lamentar daños personales.